Lucas la miró con el ceño fruncido y la sonrió.
-Ya veo que te estas adaptando muy rápido ¿eh?, seguro que enseguida controlas hasta un ordenador.- Dijo pensativo mientras el ascensor subía despacio.
-¿Un qué?-Le pregunto Daisy confundida.
-¿Sabes lo que es una calculadora?
-¡Claro que lo sé!-Dijo Daisy alterada, cada vez estaba más harta de Lucas y no sabía por que la sacaba de quicio a cada poco.
-Pues es más o menos eso, solo que más grande y con letras.-Dijo Lucas justo cuando las puerta del ascensor se abrieron, está vez Daisy paso delante y Lucas, sonriendo, detrás.
Esta vez el ascensor tardó mucho más ya que estaban en un 6º piso, cuando se abrieron las puertas Daisy vio que estaban en un sitio oscuro que olía muy mal, como a hierro o algo parecido.
-¿Qué es ese olor tan…tan…?-Le pregunto Daisy a Lucas que la estaba mirando con intriga, dio un paso para salir y se encendieron las luces, ella se asustó.
-Tan raro… es gasolina y motor de los coches, no es muy agradable oler este olor, lo se, pero no se puede tener ambientadores en todos los sitios.-Le dijo sonriente a Daisy que estaba perpleja por lo que le contaba. Estaban pasando por unas puertas como las del metro y el ascensor, esta vez Daisy ya no tubo miedo y paso como si nada.
-¿Ambientador?-Dijo Daisy intrigada cada vez con mas palabras nuevas. Ya estaban bajando unas escaleras, la madre de Lucas tenía una sonrisa de oreja a oreja, estaba contenta ¿por algo que había dicho Daisy? O ¿Por qué se alegraba de que ella estuviese allí?, bueno no importaba, había cuatro escaleras delante de ella y las saltó con un salto elegante. En aquel lugar había muchos coches, Daisy había oído que se llamaba “garaje”, se pararon delante de un coche azul con purpurina, era grande y tenía ventanas y espejos que salían de él hacia fuera, Daisy se preguntaba el porqué.
-Sirve para los malos olores, tenemos uno en el coche ya lo veras.-Le dijo a Daisy que ya no se acordaba de lo que estaban hablando antes, Lucas le abrió la puerta e hizo ademán de que entrase, ella se lo pensó dos veces, la madre de Lucas lo arrancó metiendo la llave en una rendija, entonces Daisy entró rápidamente, Lucas se sentó a su lado a pesar de que había más espacio a su derecha, al lado de una ventana. Salieron por una puerta gigante que se abrió cuando su madre apretó un botón para abrirla, cuando salieron fuera empezaron a caer una gotas de agua, primero la lluvia caía lenta pero a medida que avanzaban era más fuerte. Lucas le enseñó a Daisy lo que era un ambientador, a ella le gusto mucho ya que era un olor muy agradable, le recordaba al olor lavanda que había en su jardín. Le estuvo hablando de la fecha en la que se terminaba de verdad el curso, es decir, en junio, y que se pasaba al siguiente curso, digamos que en septiembre se empezaba, eran como diez meses de trabajo y estudio, pero a la vez estaba dividido en trimestres, normalmente las vacaciones estaba entre estos trimestres, a Daisy le pareció un rollo, pensó que por que no harían seis meses de colegio y seis meses de vacaciones, era mejor. Pasaron bastantes minutos que parecieron horas para Daisy, miraba hacia la ventana contemplando el paisaje lleno de edificios, de farolas y de gente, le extraño ver a gente con unos cables que le salían de la oreja al bolsillo ¿o sería al revés? Hubo un momento en el que Daisy no aguantó estar tan callada, busco alguna escusa para hablar y al final se le ocurrió algo.
-¿Qué sueles hacer en el tiempo libre?-Pregunto Daisy sonrojándose, Lucas sonrió al asiento de adelante, se giró y le miró con ojos brillantes.
-Pues esquío y hago balonmano.-Dijo Lucas, Daisy frunció el ceño, Lucas suspiro y estuvo callado un rato hasta que comenzó a explicarle uno por uno.-A ver el esquí es un deporte que se hace en la nieve, para poder esquiar tienes que llevar ropa adecuada de abrigo, mucho mucho abrigo, esquíes que son palos largos y aplastados, con la parte delantera algo levantada para poder esquiar mejor, si eso te enseño unos a donde vamos a ir ahora y palos de esquiar para poder bajar por las pendientes.-Lucas miro a su madre, que tenia el pelo recogido en un moño que se había hecho antes de montar al coche, se le estaba desaciendo poco a poco por el movimiento del coche. Enseguida Lucas volvió a hablar.- El balonmano es un deporte que se juega con balón, un balón es…
-Ya se lo que es un balón, tiene uno Cisco que se lo había hecho Raúl para que jugase en los campos de mi casa, pero viniste tu...-Dijo Daisy mientras vio a su madre empezar a llorar, sus ojos negros se llenaron poco a poco de lagrimas, Lucas pasó de ella, como si no pasase nada. Daisy recordó que Cisco se había quedado en la casa de Lucas con el hermano maleducado y su padre, Daisy no quería que se quedase con el hermano de Lucas, pero el padre le caís bien. Al cabo de un rato Lucas siguió hablando:
-Bueno, pues es un deporte donde coges el balón con las manos y tienes que intentar meter gol en una portería.-Dijo Lucas mirando a Daisy a los ojos, ella se perdía en sus ojos verdes hermosos, él continúo diciendo.-Una portería es una figura rectangular hueca abierta por la parte delantera, sostenida por unos hierros que salen por detrás de ella, tiene una red por detrás que está sujeta a los palos de hierro para parar los balones, pero claro, hay un portero delante, solo que la red sirve para que el balón, si no lo para el portero, lo para la red. Cuando se mete un gol, es decir que se pasa del portero y lo para la red se puntúa un punto, gana quien meta más puntos. Y tu ¿qué sueles hacer en tu tiempo libre?
Daisy estuvo callada unos segundos pensando en lo que le iba a decir, miro por la ventana, ya estaban saliendo de la ciudad por otra autovía y aquel lugar le resultaba muy familiar, no por que ya hubiese pasado por allí si no el lugar en si lo reconocía, al cabo de unos segundos de reflexión le dijo.
-Pues… la verdad lo que suelo hacer es leer, perderme en el horizonte, correr y a veces… Raúl me contaba cosas de mis padres...-Daisy se entrecorto pensando en todo lo que le contaba su amigo: como habían muerto, que cosas hacían... Su madre era veterinaria y el padre medico, habían muerto de una enfermedad llamada cáncer, al menos eso es lo que le había dicho Raúl.-Lo que mas me gusta hacer es perderme en el horizonte, sobre todo en los atardeceres, me encanta ver en esos colores tan hermosos, amarillo y azul, rojo y negro...
Lucas le miro triste y le dio unos golpes suaves en el hombro, para darle fuerzas
Eran demasiados minutos encerrada para Daisy y no aguantaba más, rendida por el viaje se acurrucó en el asiento. Lucas le miraba con sus ojos azules cielo mientas pensaba <<La verdad es simpática, pero todavía tiene que aprender mucho sobre si misma, si, bastante más>> . Pasó un rato largo y el coche aparcó en un rectángulo marcado por unas líneas blancas, poco a poco Daisy fue abriendo los ojos y vio un edificio enorme y ancho, tenía las mismas puertas de siempre, Daisy se pensaba que por que no ponían manuales, <<¿qué es qué no saben abrir una puerta?>>. Lucas se acercó y le dijo lentamente.
-Buenas noches ¿qué tal has dormido?
-Muy bien gracias.-Dijo Daisy irónicamente ya que le dolía mucho la espalda y el cuello.
Bajaron del coche y entraron dentro, por dentro era muy grande y tenía muchas tiendas y la gente no dejaba de venir de aquí para allá con bolsas y más bolsas de ropa, lo primero que hicieron fue ir a por los libros, ya que la madre de Lucas era profesora le hacían un descuento
-¡No entiendo por qué hay que pagar por educar a los hijos y luego, a parte, tenemos que pagar los libros!-Decía la madre de Lucas furiosa
-Mama, si que lo sabes.-Dijo Lucas sonriendo.
Luego fueron a comprar algo de ropa a Daisy, le compraron unos botines azules, otros negros; un vestido morado de una marca llamada Roxy; otro vestido de fresas con otras decoraciones alrededor; bastantes sudaderas de marcas extrañas; unos vaqueros…y muchas más cosas, Daisy se fijo que todo lo que compraban era de marca. Al cabo de unas cuantas horas salieron fuera ya que llevaban doce bolsas por lo menos, las pusieron en una parte del coche que se llamaba trasero y emprendieron su viaje de vuelta . La madre arrancó el coche y fueron por la misma carretera en la que había venido Daisy y vio el cartel que ponía <<Autovía a París>>, y muerta de intriga le preguntó a la madre de Lucas
-Madre de Lucas ¿qué significa autovía?-Pregunto Daisy, la madre no tuvo mas remedio que reírse por haberla llamado madre de Lucas.
-Me llamo Esther, y una autovía es una carretera donde pueden circular coches o motos y como ves tiene dos carriles, uno por donde circulo yo y otra por donde circulan los otros coche que van al centro de donde venimos.-Esther le sonrió con su mejor sonrisa. Daisy agotada de nuevo se durmió, esta vez se durmió en el hombro de Lucas por que no se podía acurrucar bien con todas las bolsas que tenía delante, parte de las bolsas las pusieron hacia delante por que quiso Daisy, Lucas la miro y le sonrió. Él se acurrucó en su cabeza y durmió también.
-Daisy…Daisy… Despierta ya hemos llegado.-Le decía Esther mientras Daisy abría sus ojos legañosos. Daisy olió el mismo olor que había olido al salir de aquel lugar… gasolina y motor de coches como le había informado Lucas. Bajo del coche y subió las cuatro únicas escaleras que había, que servían para entrar por las mismas puertas que conducían al un pasillo del ascensor, las bolsas ya estaban subidas y decidieron subir, calcaron el botón 6 y subieron relajadamente.
Al llegar a casa tiraron las bolsas, literalmente hablando, en el pasillo. Cenaron riendo y hablando y cuando fue hora de irse a la cama lucas dijo.
-¿Dónde duerme Daisy?-Preguntó a su padre. Él se lo pensó un rato y dijo.
-Pues…supongo que contigo no hay ninguna habitación libre…-Dijo el padre de Lucas entrecortado por que Daisy le interrumpió.
-Yo no pienso dormir en la misma cama que el ni loca no soy tan tonta padre de Lucas-Le contesto Daisy, El padre se rió y Lucas dijo en bajo algo pero nadie le escucho.
-Me puedes llamar Eduardo. No hombre crees que yo te dejaría durmiendo con mi hijo en una misma cama, nunca.- Decía mientras les conducía a la habitación de Lucas, él les seguía con la cabeza gacha, pensando en cosas que no tenían que ver con nada de lo que estaba sucediendo en esa casa, estaba discutiendo consigo mismos por algo. Daisy no se había fijado que en su habitación tenía colgados como papel con dibujos de personajes. A Daisy le pareció estúpido. También había divisado una especie de copas que Daisy pudo leer ``CAMPEONATO DE BALONMANO 2008´´.
-¿Qué son estos papeles con dibujos de personajes? ¿Y esas cosas de plata que hay en aquella estantería?-Dijo Daisy señalando cada cosa, Lucas la miro y una sonrisa acudió a su cara, levanto la cabeza e inspiro profundamente.
-A ver los papeles esos, son personajes famosos que me gustan y es como una tradición que tenemos los niños y niñas más o menos de nuestra edad. Y las copas y medallas las gané en balonmano y en esquí.-Dijo mientras inflaba una cosa azul con una aparato extraño para Daisy. Daisy iba a decir una cosa pero Lucas fue más rápido.-Ni siquiera me lo preguntes ya te contesto, esto es donde vas a dormir tú y yo voy a dormir en esta cómoda y mullida cama.-Dijo mientras Daisy adopto una mirada desafiante. La verdad es que le apetecía más dormir en una cama que en una especie de flotador. Lucas se empezó a reír, le guiñó un ojo amistoso y dijo
-Que es broma, tu dormirás en esta cama ya dormiré yo en el colchón inflable.- Lucas le cogió a Daisy del brazo y le empujo al cuarto de baño, allí Lucas le dio un cepillo de dientes.
-¿Sabes como se utiliza?- Le dijo a Daisy como si fuese una tonta. Ella le miro y para demostrarle que no era tan tonta como él pensaba, cogió la pasta de dientes la echó en el cepillo y se puso a lavarse los dientes.
-Vale, vale. No hace falta que te pongas así.-Le dijo mientras le sonreía, después de terminar de asearse
le dieron a Daisy un pijama, pero ella ya estaba preparada. Cogió un pijama que le había regalado Raúl el año pasado, aunque le quedaba un poco pequeño, de todas formas estaba a gusto era muy calentito y su color era azul y con nubes.
-Yo ya estoy, pero antes si me lo permites me puedes dejar leer un poco, siempre lo hago.-Le dijo a Lucas, sacó un libro negro de la mochila .
-Claro que te dejo.-Le dijo, el libro se lo había regalado Raúl, no sabía de donde lo había sacado, pero le gustaba mucho. Se titulaba ``CAZADORES DE SOMBRAS ´´. Era el primer libro que leía de vampiros, hombres lobo, hadas… Le encantaba y era interesante como una chica podía ser un nefilim sin que se enterase, y luego estaba Jace un protagonista de la novela.
-¡Ah! Ya se que libro es ese, me lo mandó comprar mi madre para que alguien lo leyera, nunca me había dicho quien, pero ya lo se. O sea, que tú cumples los años el 31 de Julio.-Dijo Lucas. Ella le miro perpleja, pero siguió leyendo, entrando en su mundo de fantasías.
Llegaron a dar las 00:00 y Daisy seguía leyendo muy concentrada.
-Venga, deja de leer ya, mañana hay colegio, por favor.-Le dijo Lucas cerrándole suavemente el libro y depositándolo en una mesita. Daisy dijo que si con la cabeza, apago la luz. Se acurruco mirando donde estaba Lucas, sonrieron los dos y dijeron a la vez
-Buenas noches.
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